Conoce más de esta ola cultural de Corea del Sur
Artículo realizado por: Aline Cerecedo Escobedo
El pasado martes 3 de noviembre, Nicolás Huerta, capitán de Fragata D.G. DEM, nos acompañó en la ponencia “Entérate del Hallyu”, en la cual nos compartió la esencia de Corea del Sur y su experiencia viviendo en ese país.
Lo primero que resalta Nicolás al hablar de este país son sus bellos paisajes que son resultado de su gran geografía. Este país se encuentra al sur de Corea del Norte, al oeste colinda con el Mar Amarillo, al este con el Mar Japonés y al sur con el Estrecho de Corea y el Mar Oriental de China. Por si fuera poco, más del 60% de su territorio está cubierto por bosque, es un país que cuenta con cerca de 3,400 islas e islotes y los ríos aunque son cortos son torrenciales, siendo los principales el río Han y el Kum.

En pocos años ha pasado de ser un país destruido por la guerra civil y la guerra intervencionista a una de las mayores potencias comerciales del mundo. Su bandera tiene diversos elementos que valen la pena conocer antes de profundizar en la cultura e idiosincrasia de este gran país: en el centro de su bandera se encuentra un punto de color rojo con azul, el cual representa el centro y origen del universo dividido en el ying y el yang, es decir, la dualidad de lo bueno y lo malo, frío y caliente, oscuridad y luz, etc. Este centro se ve enmarcado por los cuatro elementos; tierra, fuego, aire y agua.

Nicolás narra que en su opinión la cultura coreana se divide en cuatro pilares esenciales: la educación, el respeto, el trabajo y el estudio. Todo inicia con la educación, que se refiere a la forma en la que la sociedad se comporta a partir de la ideología confucionista que sirve como código ético que reina en todos los ámbitos de la vida. Algunos elementos que destacan de esta ideología son la puntualidad que representa el respeto hacia el tiempo de los demás, el orden, la limpieza, la civilidad, los protocolos y las etiquetas. Es importante mencionar que los coreanos se comportan lo mejor posible no sólo para honrar a su país, sino también a sus antepasados, quienes pueden beneficiarlos o castigarlos según sus acciones. El respeto se inculca desde casa hacia el exterior. La familia ocupa un rol central en la vida cotidiana, de hecho, el bienestar comunal (ya sea el familiar o social) siempre precederá a las necesidades individuales, por lo cual las acciones individuales afectan siempre al resto de la familia y por ello es de gran importancia siempre tomar las mejores decisiones para honrar a toda la familia, incluyendo a los ancestros. No se perdona la falta de valores hacia la misma sociedad y en cuanto al protocolo; se hace uso de la reverencia, que es proporcional al rango de la persona con la quien se habla.

En el estudio, los niños empiezan clases a las 7 de la mañana y desde pequeños tienen una gran presión por destacar de los demás pues se aprecia el esfuerzo realizado más que la sabiduría heredada. El orden jerárquico en este país se ve representado de la siguiente manera: Dios, el país, el maestro y después todo lo demás, por lo que se puede concluir que los maestros son altamente respetados en este país. A pesar de no ser un trabajo altamente remunerado, el respeto surge del honor y grado de responsabilidad que el empleo brinda a la colectividad.
Corea del Sur destaca por su exigencia académica y fue un punto crucial que los catapultó a ser la cuarta economía asiática más grande y la onceava a nivel mundial. Hay una sola oportunidad para entrar a la universidad y el Suneung es el examen con una duración de ocho horas que determina el puesto que se desempeñará y la universidad a la que se acudirá. Después de haber realizado sus estudios, el trabajo es el motor que ayuda no a obtener un salario, sino a que la empresa y el país crezcan para ser un individuo que enorgullezca a su familia y a su país. Los coreanos destacan por su tenacidad, su dedicación y el esfuerzo permanente y constante.

En su gastronomía destacan su barbacoa, el Kimchi (que es verdura fermentada para cocinar) y el Soju, una bebida con alrededor del 20% de grado alcohólico a base de arroz fermentado. Uno de los mayores choques culturales para Nicolás fue presenciar cómo los animales (los mariscos y pescados) se sirven vivos a la mesa y la carne de perro es consumida sin mayor resistencia.
Adicionalmente, uno de los datos curiosos de este país es que los años de vida se calculan de forma diferente, pues los bebés recién nacidos tienen un año de edad y cada primero de enero (según el calendario lunar) se cumple un año más.
En resumen, Nicolás nos invita ampliamente a conocer esta cultura, pues la idiosincrasia a pesar de ser sumamente diferente a la nuestra, destaca por su hospitalidad, orden y respeto, elementos que como sociedad podríamos implementar de manera directa en la industria turística para ser un país aún más atractivo para los extranjeros.

Información recopilada de la plática impartida por Nicolás Huerta el pasado 3 de noviembre en la clase de Multiculturalidad.
*El contenido de este blog es responsabilidad del autor con fines escolares y no representa la postura, opinión o ideología del Centro de Estudios Superiores de San Ángel